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El té, la infusión por excelencia.

Tomar una infusión de té es un deleite para tres de nuestros sentidos básicos: la vista, porque su mezcla con otros frutos, frutas o especias le otorga al líquido una variedad de preciosos y brillantes colores; el olfato, porque en su elaboración el calor y sus vapores hacen que se desprendan deliciosos y reconfortantes aromas, capaces de transportarnos a remotos lugares; y el gusto, porque su espectro de sabores es tan amplio que pueden abarcar de los dulces más sabrosos a los amargos más intensos, e incluso conseguir sabores picantes, especiados o cítricos.

Los cinco tipos principales de té se distinguen claramente según su procesamiento:

Té Blanco: Este té es originario de China y debe su nombre a las vellosidades entre blancas y plateadas que poseen las yemas no abiertas de la planta del té. El té blanco se obtiene de las hojas más jóvenes de la planta, brotes nuevos del arbusto que todavía no se han oxidado y que, al estar protegidos del sol, evitan la formación de clorofila, lo que les otorga su original color blanquecino. Su infusión es de color amarillo muy suave.

Té Verde: Es la infusión favorita de los países asiáticos. Se denomina té verde porque son hojas que se retiran de la planta cuando tienen este color, después de lo cual se se secan y son trituradas inmediatamente después de ser recogidas. Este tipo de té presenta un sabor más fresco que otras variedades, razón por la cual en esto países se suele presentar sin ningún tipo de endulzante. A diferencia de lo que ocurre en Europa, en los países asiáticos esta infusión se toma junto a la comida, como un alimento más, no después. Algunas variedades de té verde son: Matcha, Zhū chá, Sencha y Gyokuro.

Té Azul: También conocido como té Oolong, esta infusión tiene un grado medio de oxidación, es decir, que se encuentra entre los tés negros y los tés verdes, porque sus hojas son fermentadas en la mitad de tiempo que éste último.

Té Negro: Es el té con mayor oxidación, lo que otorga a su infusión un color rojizo y oscuro. El té negro es el más popular en los países occidentales, sobre todo en el Reino Unido, donde existe una “hora del té” casi oficial. Es el té más procesado y también el que mayor contenido de teína posee. El tamaño de sus hojas determina su graduación. Las variedades más comunes de té negro son Earl Grey, Ceilán, Assam, Darjeeling y Sikkim.

Té Rojo: El también llamado Pu-erh es un té que, a diferencia de otros tés que suelen tomarse tras su recolección, se toma únicamente tras un largo proceso de fermentación, que puede durar desde 2 hasta 60 años en barricas de roble. Este proceso otorga a las hojas un color cobrizo intenso que se traslada a la infusión.

En Jurado encontrarás desde los más clásicos a deliciosas combinaciones del té con sabores de frutas o especias. Descubre las propiedades y beneficios de cada uno de ellos. Cada estación del año y cada momento del día tienen su infusión perfecta, déjate sorprender.

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