Trucos de preparación del café en grano.

El café en grano es la solución perfecta para quienes disfrutan no sólo del café sino también de su preparación. Nosotros te recomendamos que para mantener su frescura y su sabor lo guardes, una vez abierto, en un recipiente hermético, a temperatura ambiente y en un lugar oscuro. La razón es porque, cuando hablamos de su conservación, la humedad, la luz y el oxígeno son sus peores enemigos.

Lo primero que tenemos que preparar es el agua. Si vives en una zona con agua dura o simplemente no te gusta el sabor del agua del grifo, utiliza el agua que consumas habitualmente para que el sabor del café se adapte mejor a tu gusto. Si utilizas una cafetera francesa tendrás que poner a hervir el agua en un cazo. Para las cafeteras a fuego, de filtro o express normalmente no será necesario, porque es la propia máquina la que lleva el agua a una temperatura cercana a la ebullición.

El segundo paso para disfrutar del café en grano es molerlo justo antes de prepararlo. Molerlo en ese justo instante y no antes nos asegura que su aroma y su sabor se conservarán intactos e intensos. El secreto es moler sólo los granos que necesites para preparar tu café, no más. El café en grano se puede moler en mayor o menor medida según la cafetera que utilices para preparalo. Normalmente los molinillos se pueden regular para una molienda del café más fina o más gruesa. Si vas a utilizar una cafetera de filtro, el molido deberá ser lo más fino posible. Para las cafeteras clásicas de fuego podrás utilizar el molido más grueso y para la cafetera express un molido intermedio.

Si utilizas cafetera francesa, añade dos cucharadas de café molido por cada 180 mililitros de agua. La cantidad de agua dependerá de lo largo o corto que quieras que sea tu café, pero la proporción es muy importante para el sabor. Vierte el agua casi hirviendo en tu cafetera francesa directamente dentro, asegurándote de que todo el café esté mojado. Puede que mientras lo viertes notes que en la superficie se crean cúmulos con la borra del café, remuévelos para que salga más espuma. Deja el café remojar entre 2 y 4 minutos. Después, coloca el filtro sobre la prensa y sumérgelo presionándolo hacia abajo. Tu café estará listo para servir directamente desde la jarra de la cafetera a tu taza.

Para una cafetera express de bomba o de filtro, mide el café molido con la taza de medir. Si quieres el café muy caliente muchas máquinas llevan instrucciones para su precalentamiento. Introduce el café en el depósito para café y sigue las instrucciones de la máquina. Ten en cuenta que el café tardará en salir entre 15 y 20 segundos. Una vez termine de salir de la cafetera, tu café estará listo para tomar.

Para terminar tu café puedes añadirle leche o bebida vegetal caliente y endulzarlo a tu gusto con leche condensada o edulcorantes. Listo, ahora ya puedes disfrutar del placer de un buen café recién molido.

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